PLAN DE MOVILIDAD URBANA SOSTENIBLE DE BENIDORM

PLAN DE MOVILIDAD URBANA SOSTENIBLE DE BENIDORM

LA MOVILIDAD EN BENIDORM

Hoy en día, la circulación motorizada ha invadido el espacio peatonal, quedando este reducido a un lugar de paso. Es decir, se ha constreñido de tal manera la parcela peatonal, que las aceras se han convertido en un pasillo estrecho, inhóspito y exclusivamente de tránsito.

Además cabe añadir que en la actualidad la población es consciente de la gravedad de la contaminación del medio natural, esto sin duda favorece la comprensión por los ciudadanos de las medidas a tomar y de su implantación.

El vehículo privado resulta ser, en relación al desplazamiento de una persona durante un kilómetro, el modo que ocupa más suelo, consume más combustible y además produce más externalidades, tales como accidentes, contaminación, ruido, intrusión visual o congestión. Además, en situaciones de tráfico congestionado el automóvil pierde su cualidad más representativa en el desplazamiento urbano, la velocidad.

Sin embargo, el automóvil privado continua teniendo un alto grado de valoración debido a la independencia que supone para su propietario, pero sin ser consciente este de los costes de su uso para la sociedad y el entorno.

Queda claro que el objetivo de las acciones de los PMUS, será proporcionar a la ciudadanía alternativas al vehículo privado que sean más sostenibles, eficaces y confortables y, simultáneamente, convencer de que pueden y deben ser usadas en sustitución del vehículo privado.

No sólo sería suficiente con implantar medidas que impulsen medios de transporte sostenibles e incrementen su oferta, sino también aplicando disposiciones que restrinjan el uso del vehículo privado, como es la ordenación del aparcamiento, y peatonalización de ciertas áreas.

Con respecto al transporte de mercancías dentro del ámbito urbano, no existen todavía medios alternativos a la distribución, que actualmente se produce mediante furgonetas y camiones.

La introducción de la sostenibilidad en el tráfico urbano de mercancías no puede limitarse solo a la búsqueda de medios alternativos, sino también a la racionalización de la ordenación de los itinerarios y puntos de entrada o salida de flujo (centros de transporte, centros logísticos, estaciones, mercados, mataderos, basureros, etc.), así como la regulación de la circulación de pesados o semipesados y de sus aparcamientos especiales (carga y descarga, aparcamiento de pesados).

En definitiva, con el objetivo final de promover los medios de transporte más sostenibles, la tarea de los planes municipales de movilidad es, primero, evaluar la sostenibilidad del modelo actual de movilidad de las personas y de distribución urbana de mercancías, estableciendo unos indicadores capaces de valorarla y, segundo, decidir qué peso debe darse a cada uno de los medios alternativos al vehículo privado en cada área y tipo de desplazamiento, mediante qué medidas puede conseguirse y qué secuencia de implantación de las mismas puede ser la adecuada a la vista de la situación y recursos del municipio.